Todas esas noches hablando
de los viejos tiempos
las ciudades donde te amaron desconocidos
bares de jass y negros con el torso desnudo
sudando y bebiendo
tomar café junto al río
escribir a la hora de comer
en esas libretas de tapas negras
con cierre elástico
que tanto le gustaban a las chicas de tu edad.
Viajes al mar
toda la noche en un autobús
y no regresar
no regresar.
Tenías algo que hacía que las canciones de moda
cuando bailabas descalza sobre la mesa de la cocina
parecieran haber sido escritas
pensando en ti.
Dijiste que no había atajos
que tendríamos que dejar las maletas en la habitación
del hotel
y salir corriendo.
Con el sol te transformabas en un animal mitológico
con la lluvia
me pedías llorando que me fuera.
Prometí que sería un héroe a tu medida
para que me dejaras entrar en tu cama.
Todas esas noches hablando sobre los viejos tiempos
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